miércoles, 29 de septiembre de 2010

Es palabra de la presidente

El Gobierno habla por boca de Hebe de Bonafini. Hasta esta hora, ni la presidente ni nadie de importancia del gobierno nacional se responsabilizó o caracterizó los dichos de Hebe de Bonafini en la tarde de ayer. No sólo eso, hace unos minutos escuché a la propia Bonafini decir que muchas personalidades (no precisó quiénes) la felicitaron por tratar de turros a los miembros de la Corte Suprema y por decir que hay que “tomar” tribunales si las cosas no son como ella, y por su intermedio el Gobierno, quieren que sean. No es nueva la particular manera de referirse a asuntos políticos que tiene la señora de Bonafini, ya nos ha regalado su alegría por el atentado a las torres gemelas y su beneplácito con actitudes autoritarias de Irán o de Venezuela. Lo importante aquí y siempre es que esa voz es la voz oficial y que, paradójicamente o no tanto, el objeto particular de la diatriba es una de las más esforzadas y mostradas conquistas del actual gobierno, al menos desde la justificación progresista. Y lo hizo, al menos hipotéticamente, en un acto en defensa de la Ley de Medios, otro de los blasones gubernamentales en registro progre. En un mismo movimiento, Bonafini desautoriza a los dos ejercicios de legitimación “por izquierda” del gobierno que la sostiene económicamente y la autoriza en términos de enunciación política. No es un dato menor que quién esto hace tenga detrás de sí la energía de la reivindicación por los derechos humanos y sea, a su vez, una de las depositarias de la clausurada memoria histórica argentina, anclada, por imperio de la narración del poder, en los años 70. ¿Cómo deberá ser leído este episodio de clara violencia institucional que, por increíble que parezca impacta en los puntos de instalación progresista del Gobierno?¿Cómo leer el silencio? ¿Estamos acaso frente a un sinceramiento de las variables de legitimación kirchnerista?

12 comentarios:

Jopa dijo...

Es cierto que el gobierno no dijo nada, pero Forster sí se distanció. Lo que pasa es que en el kirchnerismo conviven diferentes grupos con diferentes proyectos y, como buen populismo, aquél no se quiere definir por ninguno ni dejar a nadie afuera. Por eso, me parece que lo que sucede no es tanto que Bonafini exprese la posición del gobierno. Más bien, el gobierno prefiere mantener todas sus cartas, dejar abiertas todas sus posibilidades, y definirse solo cuando haga falta. Es una estrategia de poder, bastante peligrosa en el largo plazo, pero efectiva en el día a día.

Laura dijo...

Tampoco me sumo a la teoría de Hebe-chirolita, y no se si me interesa mucho la intencionalidad de Hebe, pero la no definición del gobierno (que deberá haberse distanciado) funciona como aval. Me preguntaría por las condiciones que hacen que eso sea decible y por qué otras cosas no se están discutiendo, me suena a bravuconada y van...bochornoso.

Anónimo dijo...

La entrada no está dirigida a evaluar el chirolismo, entre gente adulta nunca lo consideraría. Espero haber logrado un poco más de profundidad, lo que quise decir es que resulta, al menos para mi, interesante que la escena en que se desarrolló todo este episodio se relaciona directamente con los hipotéticos vectores progresistas dl gobierno. Nunca creí en la validez de esos vectores y me parece que se puede leer que la verdadera condición ideológica del kirchnerismo no pasa por la constelación del progresismo sino más bien por aquellos lugares en donde se hace lo que ellos quieren, necesitan o les interesa.

Gabriel Palumbo dijo...

el anónimo anterior soy yo, cuac

Gastón Ariel Vega dijo...

Concuerdo en todo con lo que proponés Gabriel. Pero no puedo evitar pensar en el contexto en el que la señora de Bonafini lo dijo: un acto por la aplicación (¿completa?) de la Ley de Servicios Audiovisuales. Hace poco más de un año me pareció que la lógica de tener libertad para simplemente "decir" era peligrosa. Este es uno de esos casos. La libertad de expresión es "poder decir", no importa qué, pero con la virulencia necesaria para que se considere democrático el discurso. Esto y la libertad de prensa, son los tristes y maniqueos argumentos para defender la libertad de expresión kirchnerista. Es sólo una simple intuición, claro.

Raulo dijo...

Buenas tardes a todos:
No se bien que decir acerca de esta entrada pero este fragmento inicial me sirve como disparador para un comentario.

"Hasta esta hora, ni la presidente ni nadie de importancia del gobierno nacional se responsabilizó o caracterizó los dichos de Hebe de Bonafini en la tarde de ayer"

A mi me gustaría que algún presidente se responsabilice por la campaña del desierto, la guerra de la triple alianza, las masacres de trabajadores a principios del siglo XX, el desastre que se hizo en Africa, etc, etc, etc, etc... etc, etc, etc, etc.

El otro día escuche al presidente de Chile diciendo que tenían una "deuda" con los pueblos originarios, vamos a ver que se hace.

Y si... me gusta salirme un poco de la entrada.

¿Ya estuvieron pensando como conciliar capitalismo, democracia, igualdad, libertad, pleno empleo, producción, consumo, derechos humanos, progreso, interes particular, interes general, egoísmo, solidaridad, cooperación, globalización, cultura, poder, izquierda, derecha, gobierno, estado, convicción...?

Esto si que da miedo.

¿Pero si ya está en la constitución o tal vez no?

Saludos y perdón por comentar siempre cualquier cosa, jaja.

Gastón Ariel Vega dijo...

Raulo, también deberían algunos dar explicaciones sobre la triple A, no? Creo que el post no amerita discutir esto. No porque carezca de importancia, sino porque el ambito no ayuda. Saludos.

Raulo dijo...

¿El presidente no representa a la sociedad? Porque se ve que todo pasa por el gobierno o las personas que están en él, no creo que sea así. Lo de la Triple A ponelo en alguno de los etc.

Me retiro del ámbito que no ayuda, jaja. Seguiré buscando un ámbito que ayude, ¿las Naciones Unidas o la OMC tal vez? jaja.

Saludos.

Felipe dijo...

Hello Quiltians

veo que hay interes en discutir sobre "la verdadera condición ideológica del kirchnerismo".
Si pasa por la constelación del progresismo o si se "conservaduriza" como se decia en el post anterior.

A continuacion un metodo casero para determinar la condicion ideologica de un gobierno :

1 - listar las 10 medidas mas importantes implementadas o promovidas por el gobierno
2 - Notar de 1 a 10 cada una de esas medidas (1 si la medida es ultraconservadora y 10 si es todo lo contrario)
3 - Hacer un promedio de las notas obtenidas

En sintesis, a un gobierno se lo évalua ideologicamente sobre todo por las medidas tomadas.
Muy pero muy secundariamente se lo deberia evaluar a partir de una exegesis de sus :
* intenciones
* modales
* estilo
* botox
*louis vuitton o nike feraldi.

Asi evaluaria yo a este gobierno
Asi los evaluaria a ustedes si se diese su nada improbable vuelta al poder en 2011

Gabriel Palumbo dijo...

Pareces sociólogo Felipe, mi interés, y lo será de aquí en más, es tratar de discutir la forma cultural kirchnerista. Intento ir en esa dirección, justamente, para poder ayudar a que el próximo gobierno, de no ser peronista, sea bien distinto. No tengo la petulancia de decir que efectivamente que se ganará la elección, pero estoy acá para colaborar en que así sea y que se gobierne lo mejor posible, siempre teniendo en cuenta la dimensión importante que significa tener una fuerza tan preocupada por el destino de su pueblo como el peronismo, en contra. Pero bueno, también estamos pensando en eso, no te preocupes.Quedan muy simpáticos tus twitteos firmados desde Place Vendome

Raulo dijo...

Sin pensar demasiado digo:

Doy por seguro que nuestros políticos se preocupan muchísimo por el bien general de la nación argentina. Cuando debaten proyectos en el congreso lo hacen honestamente y buscando lo mejor para el conjunto, sean kirchneristas u oposición. El beneficio propio queda atrás. Creo que realmente representan a sus votantes pero siempre pensando en el conjunto. Creo que los aciertos del gobierno se debe a un estudio exhaustivo en la implementación de medidas y que los errores no son más que eso, errores. Con semejantes políticos no existe la posibilidad de fraude en las elecciones y si alguien lo denuncia seguramente lo hace por error. La verdad que el regimen político argentino es una belleza. La sociedad es imposible que se vea influenciada por actos de corrupción por que la sociedad no es corrupta. La corrupción, el confrontamiento son errores y los errores se pagan pacíficamente en las siguientes elecciones. Poder por el poder, ¿que es eso?. Con un buen gobierno todo se soluciona. Los gobiernos son plenamente independientes de tomar las decisiones que crean mejor para su país (¿y los otros países?, mejor hablemos de dependencia en el buen sentido). El medio ambiente es fundamental para los gobiernos, de eso dependerán generaciones futuras que muy en cuenta las tenemos (¿educación pública? por ejemplo). y bla bla bla...

Que vaya pensando que hacer el que crea que no vivimos en país así...

Raulo dijo...

Si como dice Marx, "el gobierno es el comité de asuntos de la burguesía" o algo así, y sí, todo pasa por el gobierno. Como no creo que el Estado o Gobierno sea lo que Marx dijo es que pienso más o menos lo que escribí arriba.

Entonces creo que hay muchas fuerzas alrededor del buen gobierno, que pobre, a veces, solo a veces sede ante ellas. Pero eso es un error, porque al buen gobierno le importa el bien común. Ahora, si bien común es lo que tenemos ahora, a mí no me deja muy conforme que digamos, le pediría al buen gobierno que todo lo puede, que haga un esfuercito más, chiquitito.

A no ser que haya cambiado la fundamentación del Estado en estos últimos años para ajustarla a la realidad que vivimos. Entonces cierro la boca y listo. Ya está todo dicho. A vivirla.

PD: Si digo muchas pavadas, corrijanme, quiero aprender, no soy cerrado.