viernes, 12 de agosto de 2011

Gobernabilidad y conservadurismo

A los pragmatistas no nos interesa presumir de saber o conocer muchas cosas. De hecho, casi siempre, estamos más cerca de dejarnos sorprender por algún experimento que por certificar de algún modo un saber consagrado canónicamente. Dentro de las poquísimas cosas en las que creemos, hay una que viene a cuento. En el que es para mí su más maravilloso texto “Pragmatismo, una versión”, Richard Rorty trata, en su lección quinta, la idea de panrelacionismo. Esta noción, más allá de complejidades mayores relacionadas con la posibilidad de desmontar dualismos de naturaleza aristotélica, implica un modo de pensar sencillo y contundente. Las cosas son como son en virtud de la relación que mantienen con las demás cosas.

De llevar esta idea al lenguaje, y en particular a la plasticidad de las palabras, las relaciones entre las cosas no puede ser menos que política. La manera en que una palabra es seguida por otra y una idea se hace consecuente con otra es primero una relación epistemológica y luego y por consecuencia, se hace política. En ese camino, y sin distinguir entre partidos o fuerzas políticas, en nuestra democracia parece haberse consagrado una relación simétrica, equivalencial, entre gobernabilidad y conservadurismo.

¿Acaso puede ser tomado de otro modo el acuerdo entre Alfonsín y De Narvaez? En quienes lo diseñaron habrá circulado la antigua idea de la unidad nacional y al mismo tiempo el fantasma de la ingobernabilidad del radicalismo. La respuesta fue, en el sentido en el que quiero plantear el problema, clásica. Abandono del espacio más dinámico con el socialismo, el GEN y otras fuerzas y recostarse en una actitud que, dentro del ideario político argentino, denota gobernabilidad –correrse al conservadurismo-. En la versión alfonsinista, esto sugirió una suerte de vuelta de campana, de asunción de liderazgo, es decir, de peronización y conservadurización. El intento alfonsinista, eficaz o nó, resulta claro, le grita a la ciudadanía que puede gobernar porque es capaz de conservadurizarme todo lo que hace falta.

¿Cómo leer el encuentro entre Binner y Moyano? ¿Cómo leer incluso las opiniones que, como la de BEATRIZ SARLO en La Nación, reconocen la audacia del gesto santafecino? Binner, un claro miembro de la constelación progresista disfrazó de gestión institucional un acto de campaña con un destino simbólico ostensible. Binner, suizo circunspecto y administrador implacable, demostró que, si es necesario, reconoce el poder que tiene Moyano y es capaz de autorizarlo, aún cuando lleva en su lista de diputados en la provincia a Víctor De Genaro.

El gobierno, por su parte, y como nos tiene acostumbrado, exagera y lleva al límite la relación entre gobernabilidad y conservadurismo desde varios frentes. Los acuerdos con gobernadores feudales e intendentes tan pintorescos como corruptos y violentos son sólo una cara. La más descarnada, la más compleja también relación que plantea el gobierno entre gobernabilidad y conservadurismo es su marca sacrificial y su permanente apelación a la muerte. La gobernabilidad de Cristina Kirchner se matiza todo el tiempo con la fantasmática presencia de un hombre muerto sobre el que obstinadamente se proyecta una capacidad intacta por influir en los vivos. Casi no hay registro de un atavismo conservador más potente que la celebración de los muertos.

Si el problema se concentrara solamente en el sistema político, aún cuando grave, no lo sería tanto. El punto fuerte es que parece haberse sedimentado en la ciudadanía, en los argumentadores y formadores de opinión que para gobernar hay que “reconocer” que el sentido común es conservador. No es poco habitual escuchar de lúcidas voces el curioso apotegma “sin el peronismo no se puede gobernar” o el más barroco “el poder es de derecha”. No recuerdo cuando fue que este modelo se consolidó pero sí recuerdo que no hace mucho esto no era así. Las frases más bien tenían otro itinerario, más cercano a sostener que la búsqueda de legitimidad tiene que ver con la novedad y con el cambio.

Los espíritus estructuralistas muchas veces toman nuestras experiencias relacionales entre las palabras y la vida democrática como un gesto ingenuo. Los menos educados, lo creen un esteticismo sin valor que desconoce la verdadera naturaleza del poder. Lejos de pretender dar esa aburrida discusión, creo que encontrar las palabras que permitan desmontar la relación entre gobernabilidad y conservadurismo, sin caer en la totalidad agonal y el dramatismo es una tarea rica y necesaria. Habría que ver qué sucede si encontramos un grafismo, una manera de decir que desmonte la perversidad del conservadurismo. No sea cosa que estemos frente a una nueva oportunidad y la dejemos ir, como a casi todas. Eso sí que es un verdadero riesgo.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

GP, más que una simple entrega,fue una clase. En un párrafo me sintetizó bases del pragmatismo, lo felicito y me alegra que despliegue su convicción con tanta fluidez y encanto (je).
Santino

Federico Spinelli dijo...

Gabriel, paso siempre por el blog, casi siempre coincidiendo con tus notas, esta vez me animo a comentar.

Estoy seguro de que el armado político del radicalismo en la provincia de BsAs culminó en una conservadurización de ese espacio. No estoy tan de acuerdo con asociarlo a la idea de gobernabilidad, que es la primera que se vería afectada por ese acuerdo al día siguiente del triunfo. Sí lo relaciono con la devaluación de la democracia por el simple número (asunto sobre el que ya has escrito bastante) que encuentra eco en un personalización extrema del poder en el imaginario del electorado, que entiendo es el rasgo más conservador que existe en la política nacional, rasgo muchas veces reforzado por este tipo de actitudes desde los partidos políticos.

En ese sentido es que disiento cuando hablás de la actitud de Binner como equivalente a aquella conservadurización alfonsinista, coincidiendo más con la reflexión que hizo Sarlo. El "riesgo" que toma Binner es el de escapar al conservadurismo de decirle a la gente que el problema es Moyano (después de todo, no es el poder ejecutivo quien elije al líder la CGT, sino los trabajadores). El riesgo que toma es el de hablar de gobernabilidad en términos de relaciones políticas maduras con las instituciones y no con personajes de turno. Es cierto que la CGT es hoy la organización más representativa de los trabajadores, y es cierto que Moyano es a quien esa institución elije para encabezarla. Pero también es cierto que Binner arma su espacio político con organizaciones opuestas a ellas, y es cierto que se pronuncia en favor de la libertad sindical y en la personería jurídica de la CTA.

Me parece que eso es una novedad y un cambio interesante.


Un abrazo!

Felipe dijo...

Gabriel,
que hubieses hecho vos si fueses Binner y tuvieses vocacion de gobernar la Argentina ?
No dialogarias con el representante de los trabajadores ? No entiendo muy bien el reproche que le haces a Binner ?
Al igual que Spinelli creo que el encuentro Binner-Moyano es un hecho interesante.

Gabriel Palumbo dijo...

Federico, Felipe. La idea que está detrás del texto sigue allí. La conservadurización de las política argentina es implacable. Tras 27 años de recorrer los pasillos de la política de la patria, siempre desde costados más o menos progres, puedo decir (señala bien Spinelli que esto ya lo escribí) que justamente esos son los espacios más conservadores. Elegí estas cosas públicas porque no me interesa, no tienen ningún valor además, contar los rasgos conservadores de los liderazgos y de los cierres de listas, para dar un ejemplito menor.
En relación con la reunión Binner-Moyano, sabía muy bien que más gente iba a estar a favor que yo de ese encuentro. Hay algunas cosas por decir. Si Binner se hubiera venido juntado con líderes corporativos para tener una idea de la visión de cierto establishment, o hubiera dicho alguna vez que le interesaba contar con una mesa de diálogo de ese estilo, la reunión con Huguito era una de tantas. Realiza exclusivamente, y casi como un acto de cierre de campaña, tiene un componente fuerte en relación con la gobernabilidad. Podrán decirme que Moyano tiene poder, y vaya si lo tiene, pero no creo que sea necesario consagrarlo de ese modo. Me pregunta que haría yo si fuese Binner, voy a girar la premisa hasta ver que haría si yo formara parte de un gobierno. Desde ya que hablaría todo lo que tengo que hablar con Moyano, desde ya reconocería a la CTA (el único candidato que lo expresó claramente fue, guste o no, Ricardo Alfonsín) y liberaría la sindicalización. Acto seguido, llamo a un consejo económico social en donde siento a todos los sectores de la economía y los pongo a charlar. Rompo con las negociaciones paritarias generales y las hago por sector y con participación mediadora del actor estatal. Sindicalizo a las fuerzas de seguridad y empeizo a hablar de la necesidad de hacer coincidir las relaciones de las centrales obreras (múltiples) en el MERCOSUR.
Les puede parecer mucho o poco, acertado o desacertado, pero es mucho más que ir a sacarse una foto con un corrupto, y se me ocurren a mi, un gilastro que escribe en un blog. Salute!!

Felipe dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Felipe dijo...

"Si Binner se hubiera venido juntado con líderes corporativos ... la reunión con Huguito era una de tantas"

Yo creo que Binner tambien es equilibrado en ese punto. Aqui una muestra de sus juntadas.

http://redaccionrosario.com/noticias/files/Binner_V%C3%ADttori_Magnetto_20110704.jpg

En cambio Ricardo corazon de raton fue mucho mas restrictivo (y risueño) en sus juntadas :

http://2.bp.blogspot.com/-Zdct3hFXYaA/Tbo7hIWp2MI/AAAAAAAAMCQ/AueC9-p3VA8/s1600/Alfonsin%2BMagnetto%2BMitre.jpg

La diferencia de posicionamiento entre Binner y Ricardo frente al caso Zaffaroni tambien muestra quien tiene mayor respeto a la institucionalidad.

Aqui otro ejemplo de la ultima bandera que le quedaba al radicalismo y que Ricardo termino de hacer trizas :

http://www.youtube.com/watch?v=R_k15GEk4fg

Gabriel Palumbo dijo...

Mi querido Felipe. Si se tomara el trabajo de leer lo que critica notaría que la primera condición crítica fue con Ricardo Alfonsín. Por otro lado, no me parece que la intención de la nota ni, mucho menos de mi comentario anterior, haya tenido que ver con una defensa a Alfonsín. Si su antiradicalismo lo nubla, participe a su analista de eso, pero no a mi. En relación con su vehemente defensa de Binner, le diré que parcialmente la comparto, lo que no entiendo es como vive usted la cosa de que el gobierno de Santa Fe es una coalición con el radicalismo, que, por otro lado ligró casi la totalidad de las intendencias santafecinas importantes, salvo Rosario, claro está. Espero que sea una contradicción que no le quite su sueño, allí donde vive. Saludos, y como siempre, gracias por participar!

Felipe dijo...

" Si su antiradicalismo lo nubla, participe a su analista de eso, pero no a mi. "


la verdad que me vendria muy bien un analista que cure mi antiradicalismo.

No me molesta tanto que el radicalismo sea una opcion distrital en la medida que sea conducida por otra fuerza con mayor racionalidad politica. Este seria el caso de Sta Fe donde los radicales tienen intendencias pero la fuerza politica esta hegemonizada por el Socialismo.

Mientras el radicalismo persista como fuerza nacional, el sistema politico argentino sera caotico y con opciones ideologicas muy poco claras.

Mi deseo es que 3 fuerzas estables polaricen el espectro politico :

1)la opcion nacional popular (o populismo de centro izquierda):FPV

2)la opcion conservadora populista : Duhalde / R.Saa / Macri

3)la opcion social-democrata o centro izq no populista : FAP

Me doy por satisfecho si tras estas elecciones, las opciones 1 y 3 salen reforzadas (a la opcion 2 no hace falta desearle suerte ya que nos guste o no esta mas que implantada)

Gabriel Palumbo dijo...

Me parece bien que hable de lo que usted quiera, insisto, si lee la nota se va a dar cuenta que hablo de otra cosa. pero ya que estamos...
Opción 1 consolidada, gracias a Scioli
Opción 2 usted mismo la dió confirmada
La pregunta es, con qué elección cree usted que se consolida esta tercer opción? con un 10 nacional? Con muchísimos menos votos de una fuerza que usted se obstina en invisibilizar, se puede convertir en esa tercer opción? preguntas, sólo preguntas a la espera de los números de la elección

Felipe dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Felipe dijo...

"La pregunta es, con qué elección cree usted que se consolida esta tercer opción? con un 10 nacional?"

la verdad que no .. un 10% no consolida nada.
Sin embargo no es un mal resultado para una fuerza tan nueva.
Porque no imaginar un 15% en octubre ?
Pero mas importante aun, no pierdo la esperanza que el FAP tenga un crecimiento lento y constante como el de su par uruguayo a lo largo de varias decadas.

"...Con muchísimos menos votos de una fuerza que usted se obstina en invisibilizar, se puede convertir en esa tercer opción?"

muchisimos menos ??? 12% vs 10%.

Pero volviendo al tema gobernabilidad y conservadurismo ; no creo que el radicalismo se haya desperfilado tras la accion contaminante de factores exogenos.
Cuando hablo de desperfilamiento, hablo de una supuesta conservadurizacion por efecto de asimilacion de cuerpos extraños provenientes del peronismo.
Considero que no fue Alfonsin quien se conservadurizo por acercarse DNV sino este ultimo por acercarse al partido de Aguad o Sanz.

Si creo que fue que el radicalismo se acerco a la faccion mas conservadora del peronismo en busqueda de gobernabilidad.
No olvidemos que el electorado radical siempre vivio con mucha menos incomodidad la proximidad de ciertas facciones del peronismo que ciertas otras.

La incomodidad radical fue altisima en los casos del 1er peronismo y del kirchnerismo.
La incomodidad o crispacion radical fue notablemente menor durante los gobiernos peronistas de signo opuesto como los de Menem o Duhalde. El radicalismo siempre tuvo mucho mejor dialogo con Menem o Duhalde que con los K.

A nadie deberia sorprender el acercamiento a la faccion antikirchnerista en busqueda de gobernabilidad.

Gabriel Palumbo dijo...

Mire Felipe,lo único que puedo decirlees que debo felicitarlo. Por dos cosas, la primera la gran elección del domingo. La segunda su enorme coherencia para formar parte del kirchnerismo en su raíz más profunda, esto es la mentira, la tergiversación histórica y la anulación del otro.

Felipe dijo...

es lo que suele pasar cuando a uno lo habitan esencias conservadoras como en mi caso.
El subproducto natural es la mentira, la tergiversacion, la intolerancia, la fealdad y hasta la gula.
Bueno, los dejo porque me voy a hacer un asado con el parquet

Gabriel Palumbo dijo...

Invite, así compartimos unos choripanes, asaditos con parqué francés salen riquísimos, Abrazo!!!

Federico Spinelli dijo...

Si existiera el Gorilismo K, Felipe sería material de consulta. No puede obstinarse en pensar al radicalismo como "el problema" de nuestro sistema de partidos (!), por ser heterogéneo y de alcance nacional.

Por el contrario, quizás sea más útil pensar (y perdón por el atrevimiento, Gabriel) si no es el momento de una autocrítica. Una autocrítica acerca de la efectividad de jugar por afuera del radicalismo, demostrada en estos 10años.

Me interesaría conocer tu opinión Gabriel. ¿No es hora de reflexionar acerca de la efectividad de lo que los medios llaman "panradicalismo"?

Abrazo

Gabriel Palumbo dijo...

Federico, lo de Felipe es para un manual!! Es un amigo y así estratado por los corredores de QUILT, aún cuando se pone malo. En relación con lo que vos decís....la pucha. Es una especie de temón. Hace tiempo que sé, creo que lo he escrito alguna vez, que, pese a que la UCR en téreminos institucionales es de una putrefacción insoportable, los mejores hombres y mujeres están en ese partido. No se puede imaginar una democracia argentina sin que esas personas tomen decisiones. De esto, ni media duda. Ahora bien? Qué hacer con esto? Yo tengo, parcialmente la misma sensación que vos, creo que hay que trabajar en lo mejor que puede dar el panradicalismo y que hay que hacerlo para convocar a otros sectores a pasar por encima del prejuicio (las más de las veces justificado) de los comportameintos radicales. Pero, también hay que decir que necesitamos ayuda y apoyo desde adentro del radicalsimo y desde afuera. Desde adentro para corajear y desde afuera para no invisibilizarnos porque sostenemos lo que sostenemos. Ninguna de las dos cosas están pasando. habrá que ver, que pensar, que actuar, a ver que pasa.

Federico Spinelli dijo...

Recibí conforme.

Abrazo.